Cuando calientas una tortilla de harina, la humedad de la masa se vuelve vapor y por eso se infla y se pone suavecita. El problema es cuando el fuego está bajo y la dejas mucho rato: se seca antes de calentarse y queda dura. La regla es fácil: fuego alto y poquito tiempo.
En el comal, paso a paso
- Calienta el comal. Pon el comal o un sartén a fuego medio-alto, sin aceite, hasta que esté bien caliente.
- Primer lado. Échale la tortilla y déjala de 10 a 15 segundos, hasta que le empiecen a salir burbujas.
- Voltéala. Dale vuelta y déjala otros 10 a 15 segundos, hasta que se infle y le salgan pintitas doradas.
- Al tortillero. Pásala al tortillero o envuélvela en una servilleta de tela para que no se enfríe ni se seque.
Así se calientan todos nuestros tamaños, desde las chicas para tacos hasta las grandes de 21 cm.
Si no tienes comal
En sartén
Igual que en el comal: sartén grueso, sin aceite y bien caliente. Los sartenes delgados se enfrían en cuanto pones la tortilla, así que déjalo calentar otra vez entre una y otra.
En el microondas
Envuelve 4 o 5 tortillas en una servilleta de tela tantito húmeda y caliéntalas de 20 a 30 segundos. Quedan suaves, aunque sin las pintitas del comal. Te saca de apuros cuando vas tarde en la mañana.
En el horno
Si son muchas, por ejemplo para una fiesta, envuélvelas de 10 en 10 en papel aluminio y mételas al horno a 180 °C de 10 a 15 minutos. Sácalas justo antes de servir.
Directo a la lumbre
En estufa de gas, a fuego medio, pasa la tortilla unos segundos de cada lado con unas pinzas. Queda tostadita y con sabor a humo. Ojo, porque se queman rápido.
Tip de la Abuela: si la sacaste del refri y está muy seca, échale unas gotitas de agua con la mano antes de ponerla al comal. Con ese vapor queda como recién hecha.
Lo que las pone duras
- Fuego bajo. La tortilla se seca antes de calentarse.
- Voltearla muchas veces. Con una vuelta basta; cada volteada la seca más.
- Dejarla destapada. Una tortilla caliente sin tapar se pone dura en unos minutos. Usa tortillero.
- Echarle aceite. No lo necesita y queda grasosa.
Empieza con una buena tortilla
Si la tortilla no es buena, no hay forma de calentarla que la salve. Las de la Abuela se hacen a mano en Hermosillo, y calentadas así quedan como recién salidas del comal. Si ya se te acabaron, date una vuelta a la sucursal que te quede más cerca, y si te sobraron, checa cómo guardarlas.






