Una tortilla de harina hecha a mano está en su mejor momento el mismo día. De ahí en adelante se va secando y se pone dura. Lo bueno es que con unos cuidados sencillos te duran varios días y siguen sabiendo a recién hechas.
Esto es lo que les recomendamos en las sucursales a los que se llevan varios paquetes.
1. Déjalas enfriar antes de guardarlas
Si las guardas todavía calientes, el vapor se queda en la bolsa y las humedece. Una tortilla húmeda se pega con la de al lado y se echa a perder más rápido. Destápalas unos minutos sobre una servilleta de tela y, cuando estén tibias, guárdalas.
2. Fuera del refri: uno o dos días
Si te las vas a comer hoy o mañana, basta con una bolsa bien cerrada o un tortillero con tapa, en un lugar fresco donde no les dé el sol. Con el calor que hace en Hermosillo casi todo el año, no las dejes fuera más de un día.
3. En el refri: hasta una semana
Es lo que más conviene. Mételas en una bolsa con cierre, sácale todo el aire que puedas y ciérrala bien, porque el aire es lo que las seca. Ponlas en la parte de en medio del refri, no pegadas al fondo, donde hace más frío y se pueden escarchar.
Tip de la Abuela: sepáralas en bolsitas con las que ocupas en una comida. Así abres una a la vez y las demás no se secan.
4. En el congelador: hasta un mes
Si compraste de más o son para una fiesta la otra semana, congélalas. Ponles papel encerado entre cada una, o cada tres o cuatro, para que no se peguen. Mételas en una bolsa para congelar, sácale el aire y apúntale la fecha.
Para usarlas, sácalas al refri desde la noche anterior, o déjalas unos 20 minutos afuera. Luego, al comal.
Cómo dejarlas suavecitas otra vez
Recién sacada del refri, la tortilla se siente tiesa, pero no está mala: nomás necesita calor. Échala al comal o al sartén bien caliente, sin aceite, de 10 a 15 segundos de cada lado. Se vuelve a inflar y queda suavecita. Aquí te decimos todas las formas de calentar tortillas de harina sin que se pongan duras.
Cuál aguanta más
Las grandes se secan más rápido de las orillas, así que guárdalas dobladas en cuatro y siempre en bolsa cerrada. Las medianas y las integrales aguantan muy bien una semana en el refri. Y las chicas se congelan muy bien en bolsitas de 10 o 12.
Así ya no se te echan a perder: llévate las que ocupas de la sucursal que te quede más cerca y te duran suaves toda la semana.






